Como combatir el calor y evitar deshidratarse

Como combatir el calor y evitar deshidratarse

Un peligrosísimo supervillano acecha tu ciudad. Es tan perverso que dejaría en pañales a malos malísimos como Drácula, Joker o el Doctor Maligno, con su MiniYo incluido. Además, no hay manera de escapar a su poder, porque ha conseguido colarse en todos los canales de televisión y ahora con la TDT se le ve a calidades que antes ni sospechabas. Se trata del terrible Hombre del Tiempo y las escabrosas noticias de la ola de calor que nos trae para los próximos meses.

Y encima no podemos vencerle, es demasiado poderoso y sólo el calendario hará que los termómetros vuelvan a niveles razonables. El problema es que las previsiones más optimistas apuntan a que el fresquito no volverá hasta por lo menos finales de agosto o principios de septiembre.

Pero no todo está perdido, camarada. No tenemos forma de conseguir que vuelva a hacer frío a corto plazo, pero sí podemos luchar contra el calor y sobrevivir con buena salud durante su tiranía. Así que sigue estos consejos y únete a la resistencia.

Mojarse por dentro y por fuera

Una de nuestras principales armas será el agua. Aunque sin abusar, no conviene pasarse muchas horas seguidas en remojo: a fin de cuentas nuestra piel, aunque es impermeable, está diseñada para estar en contacto con el aire. Si puedes elegir, báñate en la playa, porque en las piscinas se utilizan productos químicos que sirven para mantener el líquido en buenas condiciones de higiene pero pueden provocar irritaciones.

También el interior de nuestro cuerpo quiere agua. Si ya durante el año deberíamos beber un par de litros diarios, en verano la necesidad de consumo aumenta, porque el calor hace que sudemos más. No hay cantidad fija, depende de cada persona y de la actividad que desarrolles, pero en general, aunque sin pasarse, es mejor más que menos: ya se encargará el cuerpo de deshacerse de la que sobre. La mejor bebida es la propia agua, aunque tampoco descartes los zumos naturales de frutas, que contribuyen a aportar vitaminas y otros nutrientes.

dias extremadamente calurosos

Cuidado con los contrastes

Eso sí, procura que lo que bebas no esté demasiado frío, porque podría ser perjudicial para tu garganta y causarte un resfriado. Por la misma razón, tampoco pases de golpe de sitios con altas temperaturas (como el exterior) a otros con el aire acondicionado a tope; 24 ó 25 grados es una temperatura razonable para regularlo, teniendo en cuenta que el exterior normalmente estará unos 10 grados por encima.

Si te pilla en la calle, puedes recurrir a un fiel aliado como el abanico, que aunque parezca lo contrario, no ha pasado de moda y hace un buen servicio. Y por supuesto, adopta medidas básicas de prevención: lleva ropa y calzado frescos, usa gorra y gafas de sol, y no se te ocurra salir a correr o montar en bici entre las 12 y las 16 horas, como se ve de vez en cuando, si no quieres llegar deshidratado y quemado a la cena.

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